Nacida en un pueblo a los pies del Montseny, en la provincia de Barcelona y licenciada en Bellas Artes en la misma ciudad (UB, 2018), Esther Sánchez Sosa encuentra en la pluralidad de los territorios que habita, una metodología situada sobre la que trabajar: En contacto con la realidad material y ecosistémica de cada lugar, que devienen su medio y contexto de creación principal.
Su investigación, orientada al trabajo de y con los espacios desde una teoría de los afectos, sitúa psique y territorio en un creciente vínculo simbiótico, que se hace grande en el lugar de la frontea: la barrera (habitable) que separa y sitúa. En el último año, se ha visto como dicha frontera nace de una violencia en torno a la incapacidad de comunicación, donde habita un paradero de tensiones generadas entre el aislamiento o el dentro y la colectividad o ese otro lugar al que (le) cuesta llegar.
En 2024 cursó Plural Spaces: A Sculptural Matter of Textility en la UdK, Berlín, donde el cuerpo empezó a emerger como eje de relacionalidad y vivencia situada que atravesaría toda su práctica. Esto lleva a Esther al máster Practicas artísticas y estudios culturales: Cuerpo, afectos, territorio (UPNA, Centro de Arte Contemporáneo de Huarte) cursado entre 2025 y 2026, donde se plantea, en relación a su proyecto, la voz y la vibración como espacios potenciales de negociación entre cuerpos y derribo de bloqueos.
Esther Sánchez Sosa, escultora, cuenta con exposiciones en el Centre experimental de les Arts (Vallgrassa), la galería Esther Montoriol (Barcelona), la galería Bonaire (Cerdeña, Italia) o el MNAC (Barcelona), entre otros, y obra gráfica adquirida por la colección de arte Lina Font.
En los últimos años ha participado en distintos programas de investigación, cocreación y exhibición impulsados por Espronceda – Institute of Art & Culture (Barcelona), en el marco de proyectos internacionales, y ha desarrollado un creciente interés por los biomateriales, que marca una nueva línea material en su propuesta escultórica.